y qué podía hacer yo? no podía negarme, la vida me regalaba aquellos momentos tantas veces imaginados…al llegar a la intimidad de la habitación, en el refugio que da la intimidad, al escondite de miradas indiscretas, me miró y me pidió que le diera un masaje en la espalda…..
y ahí estaba ella, con esa cara de dulzura y picardía al mismo tiempo mirándome esperando mi respuesta…
se desropó de sus vestimentas por encima de la cadera, hacía frío y su cuerpo lo denotaba, tenía los pezones firmes como hielo…quería derretirlo entre mis dedos…y beber su agua…
se tumbo bocabajo ofreciéndome su espalda y toda su confianza…quería que la hiciera gozar…
deslice mis manos por su cuerpo y subiendo por el valle de su espalda hasta donde deja de llamarse así, jugando con mis dedos a rozarla y a alejarme…
sentía las pulsaciones de mi cuerpo…el corazón me latía a mil por hora y sentía que iba a salirse de pecho……….mis manos se deslizaban cada vez con más fuerza por su cuerpo, y más rápido…me deslizaba hasta sus hombro………
…se que disfrutaba…se incorporó con discreción y me miró con una sonrisa de deseo "puedes sentarte en mi culo si quieres” me dijo…no pude evitar gemir con deseo y rabia…sabía que me estaba excitando…
y qué podía hacer yo? no podía negarme, la vida me regalaba aquellos momentos tantas veces imaginados…así que me senté en su trasero duro y la tuve en la zona más húmeda de mi cuerpo en aquel momento, en mi entrepiernas…
me deslizaba por su espalda dejando que mis cabellos rozaran su cuerpo… poco a poco me iba acercando…hasta rozarla con mi pecho y ofrecerle mi respiración excitada en su oreja……algún suspiro me delataba el gozo se camuflaba con la rabia de no poder seguir…mis manos rozaron tu pecho y me estremecí de deseo…
Subí al cielo con tu cuerpo bajo el mío, me humedecí y me corrí en tu espalda cabalgando al tiempo que te masajeaba…quería seguir……..pero tú no lo hiciste y yo tampoco
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario