Nunca sabré porque pero así fue...
Nunca creí demasiado en las casualidades…
Quien sabe lo que nos deparará el destino
Habíamos dormido juntas, te había sentido respirar muy cerca de mí… incluso te había rozado los pies durante la noche, pero siempre manteniendo la línea que mi cuerpo me marcaba, pero aquella tarde una sorpresa nos esperaba, en aquel curso tan extraño había sesión practica de aromaterapia y masajes…
Ya sabías lo que sentía por ti, lo habíamos hablado, yo no terminaba de creerte, tú tampoco te atrevías a hablarme con sinceridad y en el fondo sentía que podía hacerte disfrutar…así que aquella sería una ocasión de oro…
Sentí como me latía el corazón
me vino a la mente aquellas clases de gimnasia en el insti
parecía que me iba a asfixiar
me faltaba el aire,
Sentía un tremendo nudo en la garganta que apenas dejaba pasar un hilillo de aire
Me hablé y me obligué a relajarme, a dejarme llevar, había deseado aquello tanto…
Me levante, mientras ella permanecía ahí recostada, en la colchoneta, fui por la esencia, iba mezclada con aceite de almendras, volví sobre mis pasos mientras observaba como el resto de la gente permanecía absorta con sus parejas, me di cuenta que nadie andaba pendiente de nadie, lo cual me relajo algo más.
Llegué hasta ella, me arrodille, estaba recostada pero se incorporó un poco, me acerque a su oreja y le pregunte: “que quieres que te toque” “por donde quieres que te meta mano” se nos escaparon unas risas nerviosas...”por donde tu quieras” más risas…al final nos colocamos cara a cara, uno de los masajes propuestos era el fácil…se quito las gafas y me miro con ojitos de cordero degollado, cerro los ojos...
Y mis manos se mojaron con el aceite para luego recorrer su rostro de arriba abajo, podía contemplarla sin que me mirará, frente a mí con los ojos cerrados, entregada, confiada, plena para mí…mis ojos se quedaban perplejos contemplando sus labios…el corazón quería zafarse mi pecho…
Cada vez me excitaba más…
Decidí parar…de nuevo junte nuestro rostros, para susurrarle si quería que le metiera mano por el cuello, yo ya sabía de antemano que era una zona especialmente sensible para ella…abrió los ojos con pereza, me miró como si acabará de ver a un ángel y me dijo que hiciera lo que quisiera con ella...así pues me coloque detrás, le dije que se sentará cómoda
Y deje mis manos resbalarse con miedo
entre sus cabellos
con mimo los hice a un lado
liberando así su cuello
…tome un poco de aceite
frote las manos
tratando de calentarlas
había llegado el momento
estaba nerviosa y excitada, quería calmarme pero también quería disfrutar…
me deje llevar
y mis manos se resbalaban con dulzura por su cuello
me acercaba a su cuerpo,
poco a poco… la sentía cada vez más cerca
mis rodillas se hundían en la colchoneta…
mis muslos eran su respaldo…
acerque mi cabeza a su cuello
quería ver su cara…
podría reconocer el placer…
sentí su respiración calida
acariciar mi cara
sus labios entreabiertos eran una fruta prohibida
sus ojos cerrados denotaban su entrega al éxtasis
…no pude evitar estremecerme y humedecerme
Que cerca estaba del cielo…
Que cuello más bonito…
Quería mordisquearlo
Besarlo,
Recorrerlo con mi lengua
…la abrace por detrás
hundiendo mi pecho en su espalda
cruzando mis brazos con los suyos
dejando mis manos caer entre sus caderas…
ahí donde nace la vida…
la acaricie con mi aliento
Y la desee con toda mi alma……………
Ya no podría aguantar mucho más…y el resto de compañeros hacía rato que se habían invertido en los masajes, así que decidí que era el momento de cambiar las tornas…ahora yo sólo tenía que disfrutar…
Comenzó por unos masajitos dulces por la cara con cierto mimo, me cerraba los ojos y yo insistía en abrirlos, no podía relajarme, entonces me dijo: quieres que te toque el cuello...estaba en una nube…me masajeo el cuello con fuerza, estaba desahogándose, la sentía tensa…quizás excitada…de vez en cuando se aproximaba a mí y me preguntaba si me gustaba…luego dejo de hacerlo al mirarme a la cara creo…
No pude evitarlo...
…no pude evitar estremecerme y humedecerme…
Dios! toque el cielo esa tarde, entre sus dedos y los míos alcanzamos el paraíso…el éxtasis más real que nunca hubiera imaginado…se paro el tiempo, los sentidos se dispararon…HUMEDAD…
…Pero lo que yo no podía imaginar es que aun quedaba algo más por suceder….
Nunca creí demasiado en las casualidades…
Quien sabe lo que nos deparará el destino
Habíamos dormido juntas, te había sentido respirar muy cerca de mí… incluso te había rozado los pies durante la noche, pero siempre manteniendo la línea que mi cuerpo me marcaba, pero aquella tarde una sorpresa nos esperaba, en aquel curso tan extraño había sesión practica de aromaterapia y masajes…
Ya sabías lo que sentía por ti, lo habíamos hablado, yo no terminaba de creerte, tú tampoco te atrevías a hablarme con sinceridad y en el fondo sentía que podía hacerte disfrutar…así que aquella sería una ocasión de oro…
Sentí como me latía el corazón
me vino a la mente aquellas clases de gimnasia en el insti
parecía que me iba a asfixiar
me faltaba el aire,
Sentía un tremendo nudo en la garganta que apenas dejaba pasar un hilillo de aire
Me hablé y me obligué a relajarme, a dejarme llevar, había deseado aquello tanto…
Me levante, mientras ella permanecía ahí recostada, en la colchoneta, fui por la esencia, iba mezclada con aceite de almendras, volví sobre mis pasos mientras observaba como el resto de la gente permanecía absorta con sus parejas, me di cuenta que nadie andaba pendiente de nadie, lo cual me relajo algo más.
Llegué hasta ella, me arrodille, estaba recostada pero se incorporó un poco, me acerque a su oreja y le pregunte: “que quieres que te toque” “por donde quieres que te meta mano” se nos escaparon unas risas nerviosas...”por donde tu quieras” más risas…al final nos colocamos cara a cara, uno de los masajes propuestos era el fácil…se quito las gafas y me miro con ojitos de cordero degollado, cerro los ojos...
Y mis manos se mojaron con el aceite para luego recorrer su rostro de arriba abajo, podía contemplarla sin que me mirará, frente a mí con los ojos cerrados, entregada, confiada, plena para mí…mis ojos se quedaban perplejos contemplando sus labios…el corazón quería zafarse mi pecho…
Cada vez me excitaba más…
Decidí parar…de nuevo junte nuestro rostros, para susurrarle si quería que le metiera mano por el cuello, yo ya sabía de antemano que era una zona especialmente sensible para ella…abrió los ojos con pereza, me miró como si acabará de ver a un ángel y me dijo que hiciera lo que quisiera con ella...así pues me coloque detrás, le dije que se sentará cómoda
Y deje mis manos resbalarse con miedo
entre sus cabellos
con mimo los hice a un lado
liberando así su cuello
…tome un poco de aceite
frote las manos
tratando de calentarlas
había llegado el momento
estaba nerviosa y excitada, quería calmarme pero también quería disfrutar…
me deje llevar
y mis manos se resbalaban con dulzura por su cuello
me acercaba a su cuerpo,
poco a poco… la sentía cada vez más cerca
mis rodillas se hundían en la colchoneta…
mis muslos eran su respaldo…
acerque mi cabeza a su cuello
quería ver su cara…
podría reconocer el placer…
sentí su respiración calida
acariciar mi cara
sus labios entreabiertos eran una fruta prohibida
sus ojos cerrados denotaban su entrega al éxtasis
…no pude evitar estremecerme y humedecerme
Que cerca estaba del cielo…
Que cuello más bonito…
Quería mordisquearlo
Besarlo,
Recorrerlo con mi lengua
…la abrace por detrás
hundiendo mi pecho en su espalda
cruzando mis brazos con los suyos
dejando mis manos caer entre sus caderas…
ahí donde nace la vida…
la acaricie con mi aliento
Y la desee con toda mi alma……………
Ya no podría aguantar mucho más…y el resto de compañeros hacía rato que se habían invertido en los masajes, así que decidí que era el momento de cambiar las tornas…ahora yo sólo tenía que disfrutar…
Comenzó por unos masajitos dulces por la cara con cierto mimo, me cerraba los ojos y yo insistía en abrirlos, no podía relajarme, entonces me dijo: quieres que te toque el cuello...estaba en una nube…me masajeo el cuello con fuerza, estaba desahogándose, la sentía tensa…quizás excitada…de vez en cuando se aproximaba a mí y me preguntaba si me gustaba…luego dejo de hacerlo al mirarme a la cara creo…
No pude evitarlo...
…no pude evitar estremecerme y humedecerme…
Dios! toque el cielo esa tarde, entre sus dedos y los míos alcanzamos el paraíso…el éxtasis más real que nunca hubiera imaginado…se paro el tiempo, los sentidos se dispararon…HUMEDAD…
…Pero lo que yo no podía imaginar es que aun quedaba algo más por suceder….
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